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Auditorías de tercera parte y auditorías de certificación

Auditorías de tercera parte y auditorías de certificación

Las empresas de alimentos quieren ser confiables ante sus clientes y por tanto buscan mecanismos que les permitan demostrar que los alimentos que producen son seguros para el consumidor. Una forma de hacerlo es a través de una auditoría de tercera parte; es decir, alguien ajeno a la empresa que pueda comprobar que la empresa es capaz de producir alimentos inocuos. Sin embargo, para ofrecer la mayor confianza, lo mejor es hacerlo a través de una auditoría de certificación, que da la posibilidad a la empresa de obtener un certificado.

El término de auditoría de certificación se utiliza para aquellas auditorías de tercera parte realizadas por empresas certificadoras que están acreditadas por organismos de acreditación cumpliendo con la norma ISO/IEC 17021: 2011 Evaluación de la conformidad – Requisitos para los organismos que realizan la auditoría y la certificación de sistemas de gestión. Cabe mencionar que dichos organismos acreditadores no están a su vez acreditados,  su legitimidad se funda en el reconocimiento mutuo y en la participación de las autoridades públicas dentro de sus estructuras. A nivel mundial la IAF (International Accreditation Forum) es una estructura que congrega a los organismos de acreditación.

Por su parte, el certificado es un documento emitido conforme a las reglas de un sistema de certificación, el cual indica con un nivel suficiente de confianza que un producto, proceso o servicio debidamente identificado, está conforme a una norma especificada. De esta forma se le llama certificación al procedimiento mediante el cual un organismo da una garantía por escrito, de que un producto, un proceso o un servicio está conforme a los requisitos especificados.

En el caso de las plantas de alimentos lo que se certifica es el proceso de gestión de la inocuidad y no los productos. Es decir se certifica la capacidad de la empresa de producir alimentos inocuos; verificando la conformidad de su sistema de gestión de inocuidad contra un estándar o esquema en particular;  siendo los esquemas más reconocidos a nivel mundial FSSC 22000, BRC, SQF, entre otros.

Cabe mencionar que en el año 2010, la Comisión Europea contabilizó 441 sistemas de certificaciones para productos agropecuarios y alimenticios y dado que muchos no cuentan con un proceso de acreditación como tal fue que surgió la Iniciativa Global de Inocuidad de Alimentos (GFSI, por sus siglas en inglés). Buscando cubrir la necesidad de identificar cuáles de estos estándares ofrecen mayor confiabilidad y validez; fue desarrollada una estructura para evaluar los estándares existentes, especificando los criterios de inocuidad alimentaria que deberían incorporarse en estos. En este esfuerzo fueron establecidos procedimientos comunes para los organismos de acreditación y certificación que son los que comprueban la aplicación de dichos estándares.

Actualmente si una empresa quiere demostrar la mayor confianza a sus consumidores y clientes lo mejor es certificar a la empresa con un esquema reconocido por GFSI.

Es cierto que este tipo de auditorías de certificación generalmente son de mayor costo económico. La razón es que las empresas que las ofrecen deben cumplir con ciertos requisitos para ser organismo de certificación; así como seguir un proceso para aprobar a sus auditores, quienes deben tener experiencia, haber recibido cursos de formación y estar certificados como auditores por organismos como IRCA y RBQSA International.

Sin duda una auditoría de tercera parte representa la forma más conveniente de confirmar la capacidad de un establecimiento de ofrecer productos inocuos; ya que es objetiva e imparcial, en comparación con las auditorías de primera y segunda parte, las cuales son realizadas de forma interna y por los clientes respectivamente.

Llevar a cabo una auditoría que permita obtener un certificado del sistema de gestión de inocuidad, será la mejor opción, especialmente cuando se tiene participación  o interés en mercados internacionales.

Para aquellas empresas que no tienen la necesidad de demostrar su nivel de cumplimiento o estén iniciando en el proceso de implementación de su sistema de gestión de inocuidad; puede ser suficiente ser auditado por un profesional que tenga experiencia en el tema y en la categoría de alimento que se fabrica. Sin duda la evaluación de un experto será de valor agregado al ofrecer retroalimentación en comparación con las mejores prácticas en la industria.

Nota: Se le llama auditoría de primera parte a las que son realizadas de forma interna por personal de la misma empresa, de segunda parte a las que son realizadas por los clientes. Cuando el cliente solicita que la auditoría se haga a través de organismo externo entonces se considera de tercera parte.

Nota:

ISO/IEC 17020: 2012 Evaluación de la conformidad – Requisitos para el funcionamiento de diferentes tipos de organismos que realizan la inspección. 

ISO/IEC 17065:2012 Evaluación de la Conformidad – Requisitos para los Organismos de Certificación de Productos, Procesos y Servicios. 

ISO/IEC 19011:2011 Directrices para la auditoría de Sistemas de Gestión.

Se le llama auditoría de primera parte a las que son realizadas de forma interna por personal de la misma empresa, de segunda parte a las que son realizadas por los clientes. Cuando el cliente solicita que la auditoría se haga a través de organismo externo entonces se considera de tercera parte.

FSSC 22000: Food Safety System Certification
BRC: British Retail Consortium
SQF: Safe Quality Food
IRCA: International Register of Certificated Auditors

Eugenia Jiménez
Revista online CarneTec – Agosto 2013


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