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Evaluación de riesgos acumulativos: Una preocupación emergente

Evaluación de riesgos acumulativos: Una preocupación emergente

Desde hace muchos años en la producción agrícola y pecuaria, así como en la industria de alimentos, se utilizan una gran cantidad de sustancias químicas como plaguicidas, medicamentos veterinarios y aditivos, con los cuales se busca incrementar la cantidad y mejorar la calidad de los alimentos que se producen.

En la mayoría de los países el uso de estas sustancias está regulado por las autoridades sanitarias, y su uso seguro está basado en estudios y pruebas realizadas previamente con el fin de demostrar que el empleo de estas sustancias no causa daño a la salud del consumidor, siempre y cuando se cumpla con las dosis permisibles e indicaciones de uso.

Como parte de la implementación de un sistema de inocuidad, actualmente los productores de alimentos evalúan sus procesos y materias primas en busca de peligros químicos asociados a los mismos, y a su producto final. La presencia o ausencia de estos peligros es sustentada con información científica, regulatoria y con aquella ofrecida por los mismos fabricantes de estas sustancias químicas.

Sin embargo, esta información puede variar según la fuente, por ejemplo en algunos países hay sustancias que están prohibidas, y en otros están permitidas.

Si bien, las empresas pueden contar con documentos que soporten el uso responsable de estas sustancias y así poder demostrar al consumidor que su uso está permitido y es seguro, la realidad es que nunca antes en la historia la población había estado tan expuesta al uso y consumo de tal cantidad de sustancias químicas a través de los alimentos.

Por esta razón, actualmente existe entre los consumidores una preocupación creciente por los efectos tóxicos de estas sustancias en el organismo, pues son cada vez más fuertemente relacionadas con el aumento de enfermedades como el cáncer.

Cabe mencionar que los estudios que han demostrado el uso seguro de las sustancias ya no son suficientes. Tradicionalmente la evaluación de riesgo y pruebas de seguridad de una sustancia química han sido realizadas de forma individual.

Debido a que actualmente la exposición y la cantidad de sustancias usadas es mayor, surge la necesidad de evaluar los efectos a la salud que provocan estas sustancias de forma acumulativa,  y considerando el efecto de las posibles combinaciones,  así como el efecto sinérgico entre las mismas.

Lo anterior representa una preocupación emergente para la comunidad científica y los responsables de salud e inocuidad alimentaria.

Actualmente apenas se inicia el desarrollo de metodologías que permitan llevar a cabo estas evaluaciones, las cuales son mucho más complejas ya que deben considerar todas las fuentes de exposición a las sustancias (productos fitosanitarios, medicamentos veterinarios, medicamentos de uso humano), vías de exposición (alimentos, agua) y rutas (ingestión, cutánea, inhalación). Como parte de estas evaluaciones se  contempla hacer agrupaciones de sustancias que tienen efectos en los mismos órganos (ej. glándula tiroides, hígado) o sistemas del cuerpo, o bien, que tienen el mismo mecanismo de acción.

La evaluación de riesgos acumulativos es un tema nuevo, y todavía es muy prematuro pensar que en un futuro las empresas se verán limitadas en el uso de sustancias químicas derivado de este enfoque. Sin embargo, la preocupación del consumidor es real, va en aumento y es tal, que está reflejándose cada vez más en las tendencias del mercado.

Pese a que todavía no exista la evidencia científica del efecto acumulativo y sinérgico de las sustancias químicas, reducir el uso de plaguicidas, medicamentos veterinarios y aditivos es una estrategia muy importante que la industria agrícola, pecuaria y de alimentos en general deberá seguir en los próximos años.

Eugenia Jiménez 
Revista online CarneTec – Agoosto 2014


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